Momentos de estilo

Mi cena para impresionar

Me encanta organizar cenas en casa, siempre es más agradable que ir a un restaurante
Adeline, 36 años, responsable de comunicación; adora que sus invitados repitan.

Da igual si recibe a sus amigos y a los hijos de estos, a la pandilla de amigos de su marido o a su suegra: Adeline quiere que sus cenas sean memorables y no descuida ni el más mínimo detalle. Con la experiencia, ha mejorado su organización para optimizar el efecto y minimizar los quebraderos de cabeza.

Las confidencias de una ama de casa para nada desesperada

En modo gestión de proyectos

Durante el desayuno, reunión familiar: se decide el menú. Visita al mercado a mediodía para aprovisionarse de fruta y verdura de temporada. A las 18:00, encendemos los fogones. Delego en Eric, mi marido, las tareas menos apetecibles (por ejemplo, cortar las verduras) mientras superviso la elaboración de los platos. Los niños se ocupan de preparar el aperitivo. A las 20:00, ¡todo está listo!

+ Cuando llegan los invitados, cuelgo el delantal. ¡Me limito a charlar!

¡A la mesa!

Puede que parezca un poco pasado de moda, pero me encantan las mesas bien puestas. Utilizo platos sencillos, totalmente blancos, con copas de cata y vasos de agua de colores para aportar una nota de color. Con las servilletas, doy rienda suelta a la imaginación: todas muestran distintos dibujos llamativos.

+ En el centro de la mesa, un ramo de flores de un solo tipo: tulipanes o peonías.

Trampantojo

Cuando las observo de lejos, mis tartas parecen normales. Sin embargo, todas esconden una sorpresa extraordinaria. ¿Una de mis especialidades? El fondant de chocolate… con calabacín, sin gluten y sin productos lácteos. Me gusta servirlas en una gran fuente familiar y cortarlas en la mesa. Este gesto evoca mis recuerdos de infancia.

+ Sin que lo parezca, consigo que los niños coman más verdura.