Momentos de estilo

Mi momento

Un gran esfuerzo va siempre seguido de una recompensa aún más grande

Julie, 22 años, amante del chocolate caliente

Tienen suerte si consiguen ver a Julie. Esta chica no para de trotar de un lado para otro. Cuando sus compañeros vuelven a casa después del trabajo, Julie se va al hipódromo para entrenar durante unas dos horas. Los fines de semana participa con su fiel corcel Caldaro en competiciones de salto ecuestre.

Las exigencias de Julie para sus momentos de relax

Mi momento de relax

En invierno, después de las competiciones, mis músculos doloridos y mi cerebro, que está muerto de frío, me piden que haga una pausa. No vuelvo a la vida hasta que no me tomo un baño bien caliente, me echo una siesta y me pongo a ver una película. Solo comparto el sofá con esta bolita de pelo que es mi perro.

+ Mi mente activa el piloto automático, pero NUNCA olvido poner mi teléfono en modo avión.

Vuelta a la niñez

Para rehidratarme, me tomo dos o incluso tres tazones de chocolate caliente. Y para alimentar mi mente, que sigue un poco nublada, veo películas de Navidad o dibujos animados. Cuanto más monos y simpáticos sean los personajes, más me gustan.

+ Mi chocolate caliente lleva auténtico chocolate y un poco de azúcar avainillado #lamejorrecetedelmundo.

¡Calorías a mí!

También suelo picar para obtener el aporte de azúcar que necesito. Caramelos, galletas, chocolate, ¡todo lo que tenga a mi alcance! Aunque tengo una debilidad por las galletas de mi madre.

+ Suele mandarme grandes cajas de galletas porque sabe que, en esos momentos, lo devoro todo.