Momentos de estilo

Tarde de fútbol

En mi casa, en las tardes de fútbol se palpa el ambiente. Mis amigos y yo lo damos todo. Eso, si no sacamos las bengalas de humo

William, 35 años, ferviente aficionado del Manchester United y de la Selección Francesa.

William es un verdadero apasionado del fútbol. Dedica gran parte de su tiempo libre a entrenar a un equipo de adolescentes. Para animar a su equipo preferido, el Manchester United, y a la Selección Francesa, por supuesto, organiza tardes de fútbol en su casa. ¡Oé! ¡Oé! ¡Oé! ¡Oé!

En casa de William, el fútbol se vive... más que en el estadio.

Las reglas del juego

Las tardes de fútbol, en mi casa, son cosa seria. Camiseta y bufanda obligatorias. Antes del partido, cada uno se apuesta uno o dos euros a un resultado para animar el ambiente. Además, comentamos todas las jugadas… ¡con pasión! Menos mal que no tengo vecinos…

+ La distribución de mi salón es ideal: hay un sofá para cada campo.

Aperitivo de la casa: 1/Patatas fritas: 0

Cada vez le toca a uno cocinar algo para picotear: guacamole, hummus, paté de atún… Estábamos un poco cansados de tanta patata. Pero, a mitad de juego, vamos al grano: ¡pizza para todos!

+ En la clasificación del mejor aperitivo casero, mis salchichas con gabardina se llevan la palma.

Hinchas y cerveceros

A todos nos pirra la cerveza, así que aprovechamos estas tardes para descubrir nuevas variedades. Vivo en Bélgica, por lo que aprovecho para abastecerme allí. Durante la semana, somos razonables: los refrescos corren a raudales.

+ Al final del partido, a los perdedores les toca lavar mis estupendos vasos de degustación.