Momentos de estilo

Recibo a mi gente

Todos dicen: «Si es en casa de Lolo, vamos». Resultado: ¡a veces nos juntamos 30!

Laurence, 50 años, diseñadora gráfica y maestra de ceremonias

Entre los habituales de la casa de Laurence están su hija, su hijo, los amigos de estos, sus hermanas, los hijos de sus hermanas, pero también primos, primas, amigos… En verano, Laurence reúne a menudo a su gente en su gran jardín. ¡Sus comidas campestres son una institución!

Los trucos de Laurence para meterse a pequeños y mayores en el bolsillo.

¡No paramos quietos!

Mi casa no tiene nada que envidiar a Disneyland. Los niños tienen juegos para aburrirse: hay un tobogán, un columpio, un puente colgante… y, para los cumpleaños, un castillo hinchable. Los mayores prefieren el bádminton. ¡También se toca la guitarra y se canta!

+ No hace falta que diga que jamás está todo el mundo en la mesa, así que con una treintena de sillas, me las arreglo.

Apostar por los valores seguros

Para el menú, también pienso en todo el mundo. Entre los platos estrella está el combo de tartas saladas (de calabacín y quesitos, de queso de cabra y miel, etc.), tartas duces (¡con las manzanas y las fresas del jardín!) y ensaladas. Siempre tengo zumo de frutas para los peques y, para los mayores, vino rosado bien frío.

+ La guinda la ponen las dos ensaladeras de Gin Fizz que prepara mi hijo: una con alcohol y otra para todos los públicos.

La decoración

Una mesa bonita no deja a nadie indiferente. Por eso, cuido los detalles: servilletas de colores, velas, ramilletes de flores del jardín… ¡nunca me faltan voluntarios para colocarlo todo!

+ ¿La vajilla? Sencilla, pero sobre todo, resistente. ¡A menudo encuentro vasos o platos perdidos por el jardín y hasta en los árboles!